El vino de Rioja
Rioja es la denominación de origen española número uno en ventas a nivel mundial y su presencia es constante en más de 160 países, hasta el punto de exportarse un 30% de la producción anual, que es de nada menos que 250 millones de litros.
¿Pero cuál es la clave de su éxito?
La gran celebridad del vino de Rioja se debe a su elegancia, personalidad única y carácter, propios de los grandes vinos que son fruto de una larga herencia vinícola. El vino de Rioja se obtiene de una mezcla de variedades de uva dando lugar a una rica gama de estilos, con vinos de distinto grado de concentración y expresión frutal.
El vino tinto de Rioja está caracterizado por su color vivo, su aroma penetrante y su sabor suave, fresco y elegante, de carácter afrutado cuando es joven y más aterciopelado cuando envejece.
Aunque menos conocidos que los tintos, los vinos de Rioja blancos y rosados también destacan por su calidad. Los vinos rosados son muy ligeros, frescos al paladar, con fuerte fragancia, color rosa vivo y grado alcohólico medio. De un color amarillo verdoso, el vino de Rioja blanco se caracteriza por ser un vino ligero, de menor graduación y aroma fino.
Gracias a estas características, el vino de Rioja armoniza con las más variadas gastronomías. Usted puede adquirirlo directamente de pinot-noir.es, donde disponemos de vinos de Rioja para todos los gustos. Ahora ya puede disponer siempre en casa del Rioja más adecuado a cada ocasión, cómodamente y al mejor precio. Sólo tiene que escoger entre la amplia selección de vino de Rioja en cualquiera de sus categorías de envejecimiento (Joven, Crianza, Reserva y Gran Reserva) y en pocos días recibirá su pedido directamente en su hogar.
El vino tinto
El vino tinto procede generalmente de mostos de uvas tintas. Durante su elaboración se potencia la difusión de la materia colorante contenida en los hollejos de la uva y que dará lugar a las distintas y sugerentes tonalidades que puede presentar el vino tinto, como rubí, caoba, cereza, etc.
Según el tiempo de envejecimiento en barrica y en botella se obtienen distintas variedades de vino tinto:
- Vinos jóvenes o vinos de año. Estos vinos pasan poco o ningún tiempo en barrica.
- Crianza. Dependiendo de su denominación de origen, puede pasar entre seis y doce meses en barrica y un mínimo de tres años en botella.
- Reserva. Suele permanecer dos años en barrica y cuatro en botella.
- Gran reserva. Se elabora únicamente a partir de vinos jóvenes procedentes de añadas excepcionales. Se mantiene varios años en barrica y a continuación en botella, como mínimo hasta el sexto año tras su elaboración.
El vino tinto posee propiedades muy beneficiosas para la salud: es un buen digestivo, un potente antioxidante, previene la formación de colesterol y el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y, según estudios recientes, retrasa el envejecimiento.
Tradicionalmente los vinos tintos jóvenes y rosados se sirven para acompañar carnes, arroces, quesos y patés. Los crianzas y reservas son idóneos con platos de sabor, como las carnes rojas, el pescado azul, quesos y patés. Esto se debe a que el vino tinto ayuda a digerir comidas pesadas. Sin embargo, un buen vino tinto casa con cualquier comida. Por eso no debe faltar nunca en su casa. Escoja entre la amplia selección de vino tinto que le ofrece pinot-noir.es para disponer siempre de la botella adecuada a la ocasión, cómodamente y al mejor precio.